prev next

Sentencias de los Padres del Desierto

Un hermano preguntó al abad Poemen: "¿Qué significa lo que dijo el Señor: Nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos (Jn 15,13)? ¿Cómo se hace esto?". El anciano respondió: "Si uno escucha un insulto de su prójimo y pudiendo responder del mismo modo, lucha en su corazón para aguantar y se hace fuerza para no contestar mal y hacer sufrir al otro, éste da su vida por el amigo."


Domingo XXI

"En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: «Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?» Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo: «¿Esto os hace vacilar?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen.»  Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo: «Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede.» Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él.
Entonces Jesús les dijo a los Doce: «¿También vosotros queréis marcharos?»
Simón Pedro le contestó: «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios.»" Jn 6,60-69

Queridos hermanos y hermanas, también nosotros podemos y queremos repetir en este momento la respuesta de Pedro, ciertamente conscientes de nuestra fragilidad humana, de nuestros problemas y dificultades, pero confiando en la fuerza del Espíritu Santo, que se expresa y se manifiesta en la comunión con Jesús. La fe es don de Dios al hombre y es, al mismo tiempo, confianza libre y total del hombre en Dios; la fe es escucha dócil de la palabra del Señor, que es "lámpara" para nuestros pasos y "luz" en nuestro camino (cf. Sal 119, 105). Si abrimos con confianza el corazón a Cristo, si nos dejamos conquistar por él, podemos experimentar también nosotros, como por ejemplo el santo cura de Ars, que "nuestra única felicidad en esta tierra es amar a Dios y saber que él nos ama". Pidamos a la Virgen María que mantenga siempre viva en nosotros esta fe impregnada de amor, que hizo de ella, humilde muchacha de Nazaret, la Madre de Dios y madre y modelo de todos los creyentes.

Benedicto XVI

San Bernardo de Claraval

20 de agosto

“Escuche el alma, cualquiera que sea, la voz divina y siga atónita lo que dice: Dichosos los que se sienten pobres, porque tienen ya el reino de los cielos. ¿Quién podrá sentirse más pobre que aquel que en todo su espíritu no encontró sosiego ni lugar donde apoyar su cabeza?... El Señor grita a los extraviados y a quienes ignoran el camino: Yo soy el camino. A lo que dudan y a quienes no creen: Yo soy la verdad; y a los que ya suben arrastrando su cansancio: Yo soy la vida… el viático de donde sacar las energías para el camino”

San Bernardo


Asunción de la Virgen María

Madre, "que tu bondad manifieste al mundo la gracia que Dios te ha concedido: suplica y consigue perdón para los pecadores, alivio para los enfermos, entusiasmo para los pusilánimes, paz para los afligidos, apoyo y libertad para los que se hallan en peligro. Y en este día de fiesta y alegría, todos los siervos invocan y alaban al dulcísimo nombre de María, reciban por Ti, Reina clementísima, los dones de la gracia de Jesucristo tu Hijo, nuestro Señor, que es el Dios Soberano, bendito por siempre." Amén
 San Bernardo

San Benito

11 de Julio

"Hubo un hombre de vida venerable, por gracia y por nombre Benito, que desde su infancia tuvo cordura de anciano. En efecto, adelantándose por sus costumbres a la edad, no entregó su espíritu a placer sensual alguno, sino que estando aún en esta tierra y pudiendo gozar libremente de las cosas temporales, despreció el mundo con sus flores, cual si estuviera marchito. Nació en el seno de una familia libre, en la región de Nursia, y fue enviado a Roma a cursar los estudios de las ciencias liberales. Pero al ver que muchos iban por los caminos escabrosos del vicio, retiró su pie, que apenas había pisado el umbral del mundo, temeroso de que por alcanzar algo del saber mundano, cayera también él en tan horrible precipicio. Despreció, pues, el estudio de las letras y abandonó la casa y los bienes de su padre. Y deseando agradar únicamente a Dios, buscó el hábito de la vida monástica".

San Benito, Hacia la Plenitud.pdf

¿Quién es Jesús para Tí?

Aquí te ofrecemos unas pequeñas reflexiones con el fin de poder ayudarte

a penetrar o profundizar en tu experiencia con Jesús

"No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva" (Deus caritas est, 1).

Si quieres compartir algo de este itinerario o compartir alguna duda o experiencia puedes escribir por este correo: experienciasconjesus@gmail.com